This website uses own and third-party cookies for statistical purposes.I accept the terms and conditions. Si continuas navegando estás aceptándola.

Viviendas en plena forma

Todas las tipologías de edificios necesitan un mantenimiento continuado para garantizar su conservación. El Libro de Uso y Mantenimiento del edificio o el Arquitecto de Cabecera de la comunidad pueden ayudar a disponer de una vivienda en un óptimo estado.

Cada vez somos más conscientes de la capacidad transformadora del ser humano en el paisaje, los pueblos y las ciudades. Las afecciones que tocan directamente al cambio climático, como por ejemplo el consumo y la energía, han provocado un cambio de tendencia: la responsabilidad en el consumo y una mayor conciencia de la eficiencia energética son factores determinantes que las ciudades del futuro deben tener en cuenta.

En el ámbito de la edificación, el mantenimiento de los edificios, las rehabilitaciones energéticas, la reforma de viviendas o la puesta a punto a través de las inspecciones, conocidas como ITEs, son oportunidades para que el ciudadano disponga de un bien en óptimo estado de conservación. Tanto en lo que se refiere al ámbito comunitario, que sería el edificio, como al individual, la propia vivienda.

A nivel de comunidad, el interés por la conservación es compartido por la ciudadanía, ya que la comunidad es cada vez más consciente de que un buen mantenimiento del edificio ofrece multitud de ventajas. “Garantiza o incluso puede incrementar el valor inmobiliario de la finca, lo que influye en la mejora de la calidad vida de sus barrios”, apuntan desde la delegación en Álava del Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro.

Las intervenciones que se realizan en la comunidad requieren de un diagnóstico previo de los problemas o patologías, que deben ser determinadas por un profesional capacitado, como es el arquitecto. “De este modo, se podrá desarrollar la propuesta correctiva que el edificio necesita, ofreciendo diferentes alternativas, si es preciso”.

Las actuaciones que se pueden llevar a cabo en un edificio para mejorar su habitabilidad y confort son varias. En el caso del aislamiento térmico, uno de los recursos cada vez más utilizados es el SATE (sistema de aislamiento térmico exterior), una buena solución, pero que afecta a la estética del edificio. “Es necesario comprobar si el edificio tiene alguna protección”. En todo caso, una mejora del aislamiento incide directamente en un menor gasto en calefacción.

La accesibilidad, hoy en día, es incuestionable en cualquier tipo de reforma que se proponga en una vivienda. Pero también debe ser realizada con criterios de conservación, al igual que si se interviene en las fachadas del edificio. “Este tipo de trabajos en las comunidades logran establecer un estrecho vínculo entre los propietarios y el arquitecto”, insisten desde el COAVN Álava.


Mantenimiento preventivo

La obligatoriedad de las ITEs ha traído consigo un aumento de la concienciación respecto a la necesidad de realizar un mantenimiento preventivo. “Todos los edificios necesitan ser conservados, lo que requiere que un profesional se encargue de esta gestión”, aseguran los arquitectos alaveses. “Y es incuestionable que cuando se ha realizado un mantenimiento continuado, en el momento que se debe pasar la inspección técnica, esta suele ser favorable, con lo que la comunidad no debe realizar grandes derramas”.

De hecho, desde el Colegio de Arquitectos detectan un mayor interés por parte de las comunidades, por disponer de un edificio en buenas condiciones. “Ahora se aporta mucha más información cuando se pregunta por patologías recientes o incluso por obras realizadas en los últimos años”.

Respecto a los problemas más recurrentes, estos tienen que ver con la presencia de agua en el interior. “Filtraciones a través de las fachadas, sobre todo cuando son antiguas, o a través del tejado o el terreno por capilaridad. Asimismo también percibimos una alta incidencia de humedades por condensación, debido a puentes térmicos y que se acrecientan por un déficit en el mantenimiento, como puede ser una ventilación incorrecta”. Tras estas patologías, los arquitectos también determinan otras como “afecciones generalmente puntuales en la estructura cuando esta es antigua o ha sufrido cambios en el estado de carga. Las fisuras, por su forma y localización nos pueden indicar qué es lo que está ocurriendo. Por eso, es fundamental alertar sobre ellas”.

La inspección técnica del edificio también aporta pautas para la conservación de los edificios, como es el Libro de Uso y Mantenimiento. “Es un documento obligatorio tras efectuar la ITE, que ofrece instrucciones precisas, redactadas en cada caso particular, sobre cómo mantener los diferentes elementos constructivos”.

Este manual representa una herramienta fundamental para la comunidad ya que permite hacer un seguimiento, bien a través de empresas especializadas o a través de un grupo de vecinos delegados. Desde el COAVN Álava advierten de que la dedicación es mínima. “Consiste en anotar los desperfectos y coordinar las reparaciones en base a las indicaciones del Libro de Uso y Mantenimiento”.

Arquitecto de Cabecera

Respecto a este tema, la delegación alavesa del colegio profesional recuerda que en otros países es muy habitual la figura del Arquitecto de Cabecera, que debería ser incorporada también a nivel local. “Supone un costo realmente bajo para un servicio que garantiza mantener a raya patologías futuras incorporando medidas preventivas”.

Como profesional del edificio, el arquitecto tiene plena capacitación para gestionar los aspectos técnicos de las comunidades de copropietarios de, por ejemplo, un conjunto de portales similares. “O incluso de barrios enteros donde la morfología edificatoria es similar.

Según los arquitectos alaveses, se trataría de trasladar el modelo de gestión integral de los espacios construidos o Facility Management, del ámbito de la empresa al ámbito residencial.

“En una reforma, el arquitecto permite el ahorro de costos innecesarios para garantizar actuaciones lógicas y funcionales. En este sentido, contar con un arquitecto es contratar un seguro de inversión: es un gasto fácilmente amortizable”, concluyen.

Mar. 13 2019

Reconocimiento a los arquitectos alaveses que cumplen 25 años como profesionales

La Delegación en Álava del Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro celebró el viernes 15 de febrero la festividad de su patrona, Nuestra Señora de Belén en su huida a Egipto. Como es tradición, en esta fecha el COAVN/Álava reconoce a los arquitectos alaveses que cumplen 25 años en la profesión, además de dar la bienvenida a los jóvenes que, finalizados sus estudios, se han colegiado en el último año.

image


MARITZA CASTELLANOS Natural de Colombia, Maritza Castellanos estudió en la escuela de arquitectura de Bogotá, para luego trasladarse a Madrid, donde realizó su doctorado en arquitectura bioclimática. De hecho, fue una de las pioneras en este ámbito hace más de dos décadas, cuando aún no se le concedía la importancia actual. Aunque realizó algunas colaboraciones, tanto en su país de origen como en Vitoria, junto con Mari Paz Larrumbide, Castellanos ha orientado gran parte de su carrera a la docencia. En la actualidad, imparte clases de proyectos y diseño de interiores en la Escuela de Arte Superior de Diseño Idarte, de Vitoria-Gasteiz.

LUIS MARÍA HERGUETA Tras estudiar arquitectura en San Sebastián, también su lugar de nacimiento, Hergueta comenzó a trabajar desde su estudio en Vitoria, colaborando con otros dos compañeros de la escuela: el laudiotarra Isidoro Orueta y el guipuzcoano Luis Ángel Mateo. Los tres arquitectos continúan colaborando sobre todo en proyectos residenciales. Hergueta firmó recientemente la rehabilitación y adaptación de la accesibilidad del palacio Villa Suso de Vitoria-Gasteiz. Sus proyectos actuales están relacionados con la rehabilitación de fachadas y reforma de pabellones. Hergueta además es un apasionado del deporte y practica el golf.

MARÍA MUÑOZ Aunque natural de Vitoria, María Muñoz se afincó en Bilbao tras finalizar la carrera de arquitectura en Valladolid. En la capital vizcaína fundó un estudio con otros tres compañeros, desde el que realizó en su mayoría proyectos de edificación. Hace alrededor de una década regresó a Vitoria, para orientar su profesión hace la educación, impartiendo clases en la Escuela de Arte Superior de Diseño Idarte.

ISABEL PINEDA La responsable del departamento de Regeneración y Rehabilitación de la sociedad Ensanche 21, dio sus primeros pasos como arquitecta con la realización de varios proyectos de viviendas unifamiliares en las provincias de Ávila y Toledo. Tras superar unas oposiciones del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, se traslada a la capital alavesa a comienzos de los años 90. Su trayectoria municipal se cimenta con proyectos como la rehabilitación del edificio de San Antonio, 28 para apartamentos tutelados, y de una casa en Antezana de Foronda para vivienda de acogida de infancia. Coincidiendo con la revisión del PGOU, Isabel Pineda pasa al departamento de Urbanismo, desde donde promueve la eficiencia energética de los edificios. En el año 2000 se incorpora el equipo técnico de Ensanche 21 coincidiendo con la gestión y urbanización de Salburua y Zabalgana, entre otros proyectos. En la actualidad, la sociedad municipal va a iniciar la ecorehabilitación del edificio Correría 119, que forma parte del proyecto Enerpat Sudoe. Pineda es socia fundadora de la Asociación Sostenibilidad y Arquitectura y completa su formación con estudios de Sociología en la UNED de cara a entender mejor las intervenciones a realizar en los barrios más antiguos de la ciudad.

EDUARDO ROJO El actual jefe de Servicio de Espacio Público y Medio Natural del Ayuntamiento de Vitoria Gasteiz comenzó su actividad profesional de la mano del arquitecto alavés Roberto Ercilla, mientras redactaba su tesis doctoral, que defendió en 1999. Precisamente en ese año comienza a trabajar en el CEA para incorporarse al año siguiente al consistorio municipal. Entre los proyectos encomendados por su responsabilidad municipal destacan el Jardín Secreto del Agua, la reforma de la plaza de la Virgen Blanca o el gran cambio que ha experimentado la Avenida de Gasteiz. En la actualidad, finaliza la reforma de la plaza de Santa Bárbara. Eduardo Rojo también se ha dedicado a la docencia, impartiendo la materia de Paisaje en la Escuela de la Universidad de Navarra.

RAMÓN RUIZ CUEVAS Especialista en construcción sostenible, Ramón Ruiz Cuevas estudió en la Escuela de Navarra. Ejerce su actividad en el estudio de arquitectura Luzyespacio.com especializado en proyectos ecodiseñados, como las 50 viviendas en Bermeo, que obtuvieron el premio Visesa para la vivienda social del siglo XXI. En colaboración con IMV Arquitectos, Ruiz Cuevas realizó la primera rehabilitación energética de 30 viviendas en Zaramaga, dentro del programa Revive del Gobierno Vasco. Además, el edificio de instalaciones de las piscinas de Gamarra, obtuvo el premio nacional a la cultura arquitectónica y urbanística sostenible. Entre sus obras recientes se encuentra el gastrobar Le Basque de la plaza del Machete o el proyecto de un txoko gastronómico en las instalaciones del Círculo Vitoriano. También ha realizado algunas obras deportivas como el campo de fútbol de Araia o el polideportivo del Casco Viejo de Bilbao. Apasionado de Olaguíbel ha colaborado y coordinado los dos libros sobre el más grande arquitecto vitoriano, y también cuenta con una publicación muy cuidada sobre los miradores de Vitoria-Gasteiz.

ÁNGEL RUIZ GOLVANO Tras terminar la carrera en la Escuela de Navarra, Ángel Ruiz Golvano comienza colaborar con otros colegas en Getxo y Bilbao, para fundar a finales de los 90 su estudio propio en Vitoria: ZyZ Arquitectos. Ruiz Golvano se ha especializado en proyectos de accesibilidad, como eliminación de barreras arquitectónicas y en viviendas unifamiliares. La mayor parte de su trayectoria se ha desarrollado en Álava, aunque algunas de sus obras destacadas se encuentran fuera del territorio, como la plaza de Balmaseda o una vivienda colectiva en Villamediana de Iregua (La Rioja). En la actualidad trabaja en un proyecto de cota cero en Vitoria y en una rehabilitación en la calle Pintorería.

NUEVOS COLEGIADOS

Los nuevos colegiados que se han incorporado en 2018 son Marina Bueno, Erika Cadierno, Borja Crespo, Oihane Eguren, Marc Gómez-Puente, Nicolás Legarda, Lidia Martínez de Manso, Lucía Martínez, Nuria Oliveira, Iñigo Querejazu, Arkaitz Quincoces, Naikare Sobrón, Cristina Urquijo, Enneco Viana.

image

Feb. 18 2019

30, LA VELOCIDAD DEL FUTURO

En las últimas semanas se está hablando mucho sobre el plan de movilidad, denominado sostenible, y las actuaciones que se pretenden llevar a cabo en la ciudad en los próximos años. Son dos los argumentos en los que se fundamenta este nuevo plan: la incorporación del BEI y las supermanzanas.

Del BEI, es importante el número de personas que comparten la opinión de que corremos el riesgo de tener un desequilibrio entre el tipo de transportes públicos ofertados y que se ponen sobre el tablero de la ciudad, calles y avenidas, y el tipo de ciudad a la que sirve, de tamaño y distancias comparativamente comedidas.

Por otro lado, las denominadas supermanzanas parten de una experiencia previa que el autor del plan pone en marcha años atrás en el Eixample  de la ciudad de Barcelona, con una densidad poblacional de 36.000 habitantes/km², en donde un conjunto de manzanas se aglutinan como núcleos de circulación restringida para desplazar a sus bordes la mayor parte del tráfico. Es una idea interesante, pero trasladar este concepto a una ciudad cuya densidad de población es tres veces menor necesita una revisión.

El primer daño colateral asociado a esta idea es el desdoblamiento del eje este-oeste actual, que va desde la rotonda de Esmaltaciones hasta Portal de Lasarte, lo que se plantea a todas luces como una ronda encubierta que atraviesa parte del anillo verde, un paseo de toda la ciudad de características eminentemente residenciales. Para ello se eliminará una multitud de plazas de aparcamiento que el Ayuntamiento está pensando en reubicar invadiendo espacio libre. Medidas al servicio del coche y no de una movilidad sostenible. Una intervención, la del desdoblamiento, que generará automáticamente un aumento de la velocidad, un flujo no constante y deficiente del caudal circulatorio debido a la presencia –y al previsible aumento- de semáforos, y por lo tanto más barreras y mayor inseguridad para el peatón, el corredor y el ciclista. El problema en el eje este-oeste actual no es el caudal circulatorio, es el mal comportamiento de este flujo. Además de la falta de seguridad del peatón y del ciclista, constatable por la falta de control a lo largo de los últimos años. Aumentar la oferta vial para el vehículo –carriles, semáforos, velocidad– no hará sino empeorar la delicada convivencia entre todos los elementos que se conjugan en el espacio público de Gasteiz.

Y es en este punto en donde el Colegio de Arquitectos quiere plantear una consideración, tan sólo una idea, pero que se reclama como elemento estructurante de cualquier plan a futuro, aplicable a toda la ciudad, que es el calmado de tráfico.

Está dando lugar poco a poco y en diversas áreas pobladas de Europa, en ciudades de tipología y morfología similar a la nuestra, un verdadero cambio de paradigma en la movilidad. Si hasta ahora la regulación vial pasaba por atender fundamentalmente la demanda del vehículo privado tanto en cantidad (caudal) como en calidad (entendiéndose esto como la máxima velocidad asumible), aderezando este ingrediente principal con el transporte público, desde fechas recientes el criterio fundamental pasa a ser el calmado de tráfico. Vitoria-Gasteiz tiene a su alcance una gran oportunidad. Sus espacios públicos tienen la calidad oportuna, tenemos una cultura de espacio público que podemos reforzar.

De esta idea estructurante derivan el resto de las decisiones de rango inferior que se pueden hermanar para lograr una convivencia amable y efectiva. Porque la relación entre velocidad y seguridad es directa, y una baja velocidad implica un aumento indudable de la seguridad, lo que permite la supresión paulatina de semáforos, y con ello un comportamiento del flujo de tráfico constante, lo que supone la reducción de los atascos que, salvo fútboles y baloncestos son poco numerosos incluso hoy en día, huelga decirlo. El último efecto de esta idea es una mayor libertad y una mayor consciencia circulatoria (o auto-consciencia, si se nos permite la expresión).

Las medidas educativas (se hacen pocas campañas) y coercitivas (no se sanciona) tendrán que ir encaminadas a garantizar una baja velocidad. Respecto al resto de factores: habrá que repensar cómo han de ser los traslados de la gente trabajadora a las plantas de producción periféricas. Habrá que evitar la sensación de ‘autopista’ que suscitan muchos viales de la ciudad, sobre todo en barrios de reciente creación cuyas avenidas son muy generosas para con el vehículo. Habrá que retomar el antiguo proyecto de la ronda sur, al menos hasta Gardelegi, cuando convenga, todavía estamos muy lejos de esa necesidad. Habrá que esperar a las conclusiones de la revisión del Plan General y de la nueva ordenación viaria que el soterramiento del ferrocarril va a generar. Habrá que reconsiderar si lo que queremos son centros comerciales periurbanos o que vuelva la vida a los barrios de modo que esos traslados sean innecesarios. Porque una buena alternativa para el plan de movilidad es la baja velocidad. Pero el mejor plan de movilidad es no moverse. Y para ello hace falta que los barrios periféricos recuperen el protagonismo autónomo, comercial y de espacio público. Una nueva centralidad que haga que las personas tengan menos motivos para desplazarse.

Amorebieta-Etxano es un modelo que ha de ser estudiado e imitado: es un núcleo de 18.000 habitantes y una ausencia de semáforos gracias a una baja velocidad que todos van asumiendo con normalidad, lo que implica un muy buen comportamiento del tráfico, y una siniestralidad casi inexistente. Hay otros muchos ejemplos en Europa que están retornando a la alternativa del calmado de tráfico y las medidas blandas. Otras ciudades se están moviendo en esta línea, como por ejemplo Pontevedra (una ciudad de 80.000 habitantes sin radares y sin accidentes mortales en años, donde el 70% de los desplazamientos es a pie o en bicicleta, y donde no se construyen centros comerciales en décadas).

En reuniones recientes, el Colegio de Arquitectos ha solicitado que antes de cualquier actuación transformadora se testeara, y no con modelos informáticos, sino in situ, cuál es comportamiento del caudal circulatorio cuando se garantizan unas bajas velocidades. 30-35km/h es un número razonable que permitiría, por ejemplo, atravesar el eje antes mencionado en un tiempo más que razonable de 4-5 minutos. Insistimos en que se tome esta decisión porque sospechamos puede dar sorpresas agradables. De igual modo, trasladamos a la ciudadanía que haga el esfuerzo individual y colectivo de contribuir al calmado de tráfico, cada uno con su vehículo. Una pauta que tiene efectos inmediatos, ya que quien circula a 30 hace que los que le siguen circulen también a 30. En Gasteiz, ciudad pequeña, muchos hemos sido testigos de los más diversos percances. Los conductores somos peatones, y muchos peatones somos conductores.

Febrero de 2019

Ekain Jiménez, Fermín Alaña, Alberto Yela.

Grupo de trabajo de movilidad. Delegación de Álava del Colegio de Arquitectos Vasco Navarro

Feb. 10 2019

#vitoriagasteiz

Oct. 5 2018

“El ladrillo” 01 de octubre

Programa de arquitectura de Radio Vitoria

https://www.eitb.tv/es/radio/radio-vitoria/el-ladrillo/5837010/5882021/el-ladrillo-01-10-2018/

Oct. 1 2018